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Lunes 24 de Septiembre de 2018   









155 años de Olivos
27/6/2018 Vicente López - Historia

 
Vicente López es uno de los 135 partidos de la provincia de Buenos Aires, que el censo nacional realizado en 2010 contaba con 269.420 habitantes. Su nombre recuerda a Vicente López y Planes, escritor y político argentino, creador de la letra del Himno Nacional Argentino, gobernador de la Provincia de Buenos Aires. El 22 de junio de 1863 se habilita la estación “Los Olivos” del Ferrocarril del Norte, en la línea de Buenos Aires a San Fernando.

Si sus 33 km² lo convierten en el partido más pequeño de la Provincia y en 1717 la zona cambió su nombre a Pago de la Costa, aunque seguiría siendo llamada también por su antiguo nombre durante medio siglo. En la década de 1720 cambia su nombre a Punta de los Olivos el monte de olivos que existía en ese entonces en lo que hoy es la localidad de La Lucila, había sido plantado por Domingo de Acassuso, famoso vecino del Partido de San Isidro y su hijo. La zona fue llamada sucesivamente Paraje de los Olivos, Punta de los Olivos y más tarde Puerto de la Punta de los Olivos. Al inaugurar en 1863 el Ferrocarril del Norte (actual ramal Retiro-Tigre del ferrocarril Bartolomé Mitre) el tramo que iba desde la estación Belgrano hasta la flamante estación Olivos, el nombre se oficializa.

Por buena parte de su historia, el municipio fue conocido por el nombre que ahora posee su municipio más populoso, Olivos. Este nombre figura por primera vez en el Acta del Cabildo del 10 de febrero de 1779, en la que se lee: “...Se construían tres corrales en la costa de San Isidro, a saber uno en el paraje que dicen los olivos...” (sic)

El 6 de enero de 1897 se inauguró la capilla Jesús en el Huerto de los Olivos, en terrenos donados por el administrador del ex Ferrocarril Buenos Aires a Rosario, Hernán Wineberg. Con el tiempo esta capilla se convertiría en la catedral del municipio y Jesús en el Huerto de los Olivos en su patrono.

Se convierte en municipio
En 1903, Ángel Torcuato de Alvear, influyente vecino de la zona, y el Dr. Marcelino Ugarte, su cuñado, iniciaron las gestiones para la creación del nuevo partido, entonces parte de San Isidro. El 1 de septiembre de 1905 un proyecto de ley presentado por el diputado provincial Alfredo Madero proponía la creación del partido de Los Olivos. El diputado Bartolomé Cruz propuso que se lo llamase Vicente López y Planes, sosteniendo como argumento a favor que para ese entonces ya existía una estación con ese nombre en el territorio de la localidad que luego de llamaría de la misma forma. Finalmente, el 21 de diciembre del mismo año por la ley 2959 de la provincia de Buenos Aires se creó el partido de Vicente López. Juan Manuel Gutiérrez, de profesión escribano, fue el Primer Comisionado quien designó el gobernador bonaerense, llegó a Olivos el 3 de enero de 1906, allí se asentó en la sede de la Sociedad de Socorros Mutuos, sobre la calle Ricardo Gutiérrez 1221.

Las primeras elecciones municipales, como consta en la primera acta del Libro de Actas n° 1 fechada en 10 de diciembre de 1906, tuvieron fecha el 25 de noviembre de 1906, en la que se eligieron los integrantes del a primera Comisión Municipal: Ellos fueron Juan Manuel Gutiérrez, Guillermo Manson, Gustavo Zaldarriaga, Sixto Peralta, Juan Vignales y Manuel A. De Uribelarrea. Acto seguido los municipales prestaron juramento ante el más longevo, Sixto Peralta, quien presidió la sesión. Fue constituida entonces la primera Comisión Municipal de Vicente López. Las elecciones fueron realizadas en el local de un almacén de Olivos y votó solamente la mitad de los que estaban inscriptos en el padrón.12
Puede obtenerse, dada la ausencia de un archivo escrito en la ciudad, algún retrato sobre la época mediante las Actas de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos de Olivos, que fue fundada el 12 de octubre de 1904, en ellas se lee:
...a moción del señor Eduardo Ramseyer, se resuelve alquilarle al Comisionado Municipal el salón y la secretaría por la suma de treinta pesos moneda nacional mensuales; dejándole dos docenas de sillas, el sofá y los dos sillones, y la mesa de copiar...

En 1917 Rodolfo Negrete fundó una sala de primeros auxilios y un año después un lactario, además de impulsar la creación del Club Náutico. Durante las décadas de 1920 y 1930 se construyó el puerto y pavimentaron las principales avenidas.
Olivos es nombrada cabecera del partido hasta el 14 de septiembre de 1939, fecha en que el municipio es declarado ciudad, y Olivos pasa a ser uno de sus nueve barrios.
En 1995 se inauguró un tren turístico, el Tren de la Costa, que corre sobre un viejo ramal clausurado del Ferrocarril General Bartolomé Mitre. Posee tres estaciones en el área de Olivos, dos de las cuales son además centros comerciales.
En la década de 2005-2015 se han generado emprendimientos de torres de primer nivel desde Libertador y General Paz hasta La Lucila. Una década de boom inmobiliario en el corredor de Libertador, en Olivos y Vicente López, hay departamentos lujosos que alcanzan los valores de Puerto Madero.
Olivos tiene hoy una superficie de 7,7 Km. Y unos 80.000 habitantes aproximadamente.

La Residencia Presidencial de Olivos es uno de los edificios que simbolizan la investidura del primer mandatario en la República Argentina. Este extenso predio, de alrededor de treinta y cinco hectáreas, llegó a ser la residencia del titular del Poder Ejecutivo en nuestro país, debido al reparto de tierras que realizó Juan de Garay, allá por 1580, entre sus hombres. A cada uno le dio tierras cercanas a la Plaza Mayor, (hoy Plaza de Mayo), y además tierras hacia el Norte, que terminaban en San Fernando. Así nació la costumbre de muchos vecinos de tener una vivienda en la ciudad y una "chacra" o "quinta" en el Norte de la ciudad, que continúa hasta hoy
Dentro de una de las chacras se encontraba el terreno en el que hoy se erige la "Quinta Presidencial" de Olivos, demarcado por las calles Villate, Malaver, Av. Maipú y vías del Ferrocarril Gral. Mitre. En aquel entonces, la ribera del Río de la Plata llegaba a sus inmediaciones. Por algún motivo, Rodrigo de Ibarrola (el agraciado) no se asentó allí y retornó a Asunción, de cuyo Cabildo llegó a ser regidor, luego de haber ocupado idéntica función en el de Buenos Aires.
La propiedad se fue transmitiendo, y en 1774, Manuel de Basavilbaso, que era administrador general de correos de la ciudad, adquirió esa porción de la "chacra" originaria de don Rodrigo, a un tal Pedro Morán. Y al fallecer, la heredó su única hija, Justa Rufina de Basavilbaso y Garfias; quien se casó con un primo hermano suyo, más tarde sería famoso: don Miguel Ignacio de Azcuénaga y Basavilbaso, conocido entre nosotros por el nombre abreviado de Miguel de Azcuénaga, el de la Primera Junta. Miguel se destacó luchando en las Invasiones Inglesas; y luego como vocal de la Primera Junta de Gobierno, en 1812 llegó a ser el primer gobernador de la actual Provincia de Buenos Aires.

La casa de la "Quinta" era sencilla y de estilo colonial: de una sola planta, con paredes de adobo blanqueadas y techo de tejas; el frente daba a la la barranca del río. Muchas de las prominentes familias patrias de entonces eran vecinas de los Azcuénaga. Uno de los hijos del matrimonio heredó luego la propiedad, y tiempo después, requirió a su amigo y contemporáneo Prilidiano Pueyrredón, que diseñara una nueva casa, más cómoda y acorde a los nuevos tiempos. Prilidiano graduado como arquitecto en el Instituto Politécnico de Francia, era también un reconocido pintor y escultor. El diseño de Prilidiano, novedoso, basado en una seguidilla de terrazas divergentes, en tres niveles que, abriéndose en diagonal, van convergiendo hasta transformarse en un hermoso mirador, en la cima.
Por esa época, se llevó a cabo un hermoso e importante trabajo de parquización en el que intervino el famoso paisajista francés Charles Thays (diseñador de los parques de Palermo y otros), quien embelleció la rudimentaria chacra colonial, plantando tipas y araucarias.

Hacia 1863, el ferrocarril llegó a Olivos siguiendo una traza paralela al antiguo "camino del bajo" que, desde las actuales Paseo Colón-Leandro N. Alem-Libertador, bordeaba al entonces cauce del río, conectaba la ciudad con el norte del conrubano. Las vías partieron en dos la "Cabaña de los Azcuénaga", quienes debieron cerrar el ingreso principal por el camino del bajo, y habilitar entradas laterales y otra sobre la naciente Av. Maipú, que empezaba a poblarse de nuevos vecinos, debido al crecimiento de la entonces villa de Vicente López.
En 1873, tras su muerte, la propiedad pasó a la descendencia de su hermana Manuela, y luego la heredó, en 1903, su único hijo: Carlos Villate Olaguer Feliú; biznieto de Miguel de Azcuénaga. Éste, de 31 años, era soltero y rico, desde allí administraba sus numerosas propiedades y hacienda, y poco antes de morir el 20 de Abril de 1918, legó la histórica chacra de los Azcuénaga al Gobierno Nacional, "para que pueda hacer asiento o residencia veraniega" del Presidente de la Nación.
Este legado fue aceptado a poco de morir Villate, el 30 de Setiembre de 1918, mediante decreto del entonces presidente, Hipólito Yrigoyen: "El Poder Ejecutivo de la Nación decreta: Acéptase el siguiente legado hecho por el señor Carlos Villate Olaguer (Sus límites por el Norte con la calle denominada Carlos Villate, por el Sud con la calle Antonio Malaver, por el Este con el Río de la Plata y por el Oeste con la Avenida Centenario, que consta más o menos una superficie de treinta y cinco hectáreas. En caso de que el gobierno no aceptara esta donación, es mi voluntad sea construido un gran parque, donándolo al Gobierno Nacional para beneficio público y pulmones de la población, que se denominará Parque Azcuénaga".

El Presidente Yrigoyen, pese a haber aceptado este legado, jamás ocupó la residencia pero envió al doctor Honorio Pueyrredón a tomar posesión de la misma, en nombre del gobierno.
El primer mandatario que usó la residencia con los fines pensados, aunque de modo esporádico, fue el presidente de facto, general José Félix Uriburu, a partir del verano de 1931. El primero que la ocupó de modo permanente -de allí tomaría el nombre de "Residencia Presidencial de Olivos"- fue el también presidente de facto, general Pedro Eugenio Aramburu, en 1955.
Desde entonces, casi todos los presidentes mantuvieron la costumbre.
En total, unas quince familias presidenciales vivieron en Olivos durante los últimos 60 años y Juan Domingo Perón fue el único presidente que murió allí el 1 de julio de 1974.


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